José Melitón Rosales

José Melitón Rosales Algarañaz nació el 26 de abril de 1946. El 1º de febrero de 1967 se casó con Gladys Arroyo Mansilla con quien tuvo tres hijos; Moisés, David y Juan (quien ya partió con el Señor).

En su juventud fue jugador de futbol llegando a integrar importantes clubes del país, posteriormente se dedico a comercializar vehículos, negocio que hizo prosperar rápidamente.

En 1978 llegó a Casa de Oración en la calle Mamoré, buscando sanidad para su hijo Juan, después de haber agotado todas las instancias a su alcance si obtener ningún resultado, allí recibió al Señor junto a toda su familia. Seis años después en 1984 el pastor a cargo en ese entonces le pidió quedarse al frente de la obra, pero el se negó por temor y le pidió designar a otro hermano con mayor edad y más tiempo de conversión, finalmente acepto pero con la condición de quedarse solo un año hasta que se elija a otra persona.

Un año después el Señor envió a su casa a unos siervos quienes a través de profecías le confirmaron el llamado de Dios, fué separado oficialmente como pastor el 27 de abril de 1985, el Señor le dijo que “así como hasta entonces se había dedicado esmeradamente a restaurar vehículos, desde ahora le enviaría vidas destruidas para que él las ayude”.

El pastor Melitón quería trabajar medio tiempo en lo secular y el resto en la obra, pero el Señor le pidió dejarlo todo para dedicarse enteramente a su servicio, allí conoció lo que era verdaderamente vivir por fé y depender de Dios, se dedico a estudiar la palabra y el Señor fue equipándolo y entregándole los mensajes para el pueblo, actualmente tiene una licenciatura en Teología.

En el año 2004 el Señor mostró que el Pastor Melitón Rosales debía ser ungido como Apóstol, visión que después fue firmemente respaldada por la misma palabra. Fue ungido como Apóstol el domingo 10 de octubre de ese mismo año. Desde entonces el Señor ha respaldado su Apostolado usándolo para extender el reino de Dios a través de Casa de Oración para las Naciones.

Cuando le preguntan la fórmula para el éxito de su ministerio y el gran crecimiento de la congregación, el siempre contesta que; “el hombre solo debe buscar a Dios y es El quien añade vidas a su iglesia”.

Han transcurrido 27 años desde que el Señor lo llamo al ministerio y lo puso al frente de la Casa de Oración, respaldándolo cada día con milagros y prodigios.
CASA DE ORACIONRADIO MANANTIAL

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